Por Fabiana Cremer – Nutricionista e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife
El deporte es mucho más que ejercicio físico: es una herramienta poderosa para fortalecer la salud física, mental, emocional y social. Para alcanzar un bienestar integral, la combinación de actividad regular con una alimentación adecuada es esencial, señala Fabiana Cremer, licenciada en Nutrición y Dietética e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.
Actividad física: una urgencia global
A pesar de los múltiples beneficios de mantenerse activo, las cifras siguen siendo preocupantes. El 31 % de los adultos y el 80 % de los adolescentes en el mundo no realizan suficiente actividad física, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de las adolescentes, la inactividad es aún mayor: un 85 % no alcanza los niveles mínimos recomendados frente al 78 % de los varones.
Esta inactividad incrementa el riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes, cáncer y afecciones cardiovasculares, y se asocia con un 20 % a 30 % más de riesgo de muerte prematura.
La recomendación de la OMS es clara: al menos 150 minutos de actividad moderada por semana. “Sugiero hacer 20 minutos cada día o 30 minutos cinco veces por semana. Lo importante es mantener la constancia”, afirma Cremer.
Conexión entre deporte y salud mental
La práctica deportiva no solo fortalece el cuerpo: también es clave para el equilibrio emocional. Está demostrado que reduce la ansiedad y la depresión, mejora la autoestima y potencia las funciones cognitivas. Incluso puede tener efectos preventivos frente a enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson o Huntington.
Además, el deporte grupal promueve vínculos sociales, refuerza el sentido de comunidad y fomenta valores como la resiliencia, el trabajo en equipo y la disciplina.
Nutrición deportiva: el motor del rendimiento
La alimentación es un pilar clave para el rendimiento físico, ya sea en deportistas recreativos o profesionales. Una dieta adecuada mejora la energía, favorece la recuperación muscular y refuerza el sistema inmunológico.
Cremer destaca los siguientes componentes esenciales para una nutrición deportiva efectiva:
Energía: Calorías ajustadas a cada objetivo.
Carbohidratos: Principal fuente de energía.
Grasas saludables: Importantes para el metabolismo y absorción de vitaminas.
Proteínas: Clave para reparar y desarrollar masa muscular.
Vitaminas y minerales: Apoyan funciones metabólicas e inmunológicas.
Hidratación: Vital para el funcionamiento corporal.
Suplementos: Útiles en casos específicos como la ingesta de cafeína o creatina, siempre con supervisión.
La doble cara de la malnutrición
Actualmente, conviven dos formas preocupantes de malnutrición: el déficit nutricional y el exceso de peso. En 2022, 390 millones de adultos sufrían de bajo peso, mientras que 2.500 millones presentaban sobrepeso, incluyendo 890 millones con obesidad. Ambos extremos comprometen la salud, afectan la funcionalidad física y aumentan la vulnerabilidad a enfermedades.
Bienestar a través de hábitos sostenibles
Promover un estilo de vida saludable requiere una visión integral que combine ejercicio, nutrición balanceada, hidratación adecuada y, en algunos casos, suplementación. “Pequeños cambios diarios pueden generar grandes resultados en la salud y el rendimiento”, concluye Cremer.
Adoptar hábitos saludables no solo mejora la calidad de vida, sino que fortalece cuerpo y mente para vivir con plenitud en todas las etapas de la vida.
