El reconocido maestro jamonero Florencio Sanchidrián, junto a los doctores Luis Montel y Francisco Tovar, destacaron los beneficios del jamón ibérico en la nutrición deportiva durante una conferencia en la Facultad de Medicina Deportiva de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Durante la sesión, Sanchidrián presentó una pieza de jamón de Guijuelo (Salamanca) con cinco años de curación, añada 2021, elaborado de forma totalmente natural a 910 metros de altitud. “Ha sido una experiencia del ibérico, la salud, la vida y el deporte”, afirmó.
Los doctores Montel y Tovar, respaldados por investigaciones del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC), coincidieron en que el jamón ibérico puede ser considerado un “superalimento” por sus múltiples beneficios para la salud de los deportistas.
Según el Dr. Montel, su perfil nutricional contribuye a reducir la inflamación muscular, acelerar la recuperación tras los entrenamientos y favorecer el desarrollo de masa muscular. “Es un alimento con proteínas de alta calidad, esenciales para la reparación y el crecimiento de tejidos”, precisó.
El producto también aporta ácido oleico, una grasa saludable clave en la dieta mediterránea, y una variedad de micronutrientes relevantes para el rendimiento físico. Entre ellos destacan el hierro hemo, que mejora la oxigenación muscular; el zinc y el selenio, que fortalecen el sistema inmune; y las vitaminas B1, B6 y B12, fundamentales para el metabolismo energético y la resistencia.
De acuerdo con los especialistas, el consumo diario de unos 40 gramos de jamón ibérico durante un período de tres meses puede generar “efectos claros y positivos” en personas físicamente activas.
Florencio Sanchidrián, designado Embajador Mundial del jamón ibérico por la Academia Internacional de Gastronomía, subrayó que este producto es “una joya alimenticia nutrida por los cuatro elementos esenciales de la vida: tierra, agua, fuego y viento”.
Con esta presentación, el jamón ibérico no solo reafirma su valor cultural y gastronómico, sino también su creciente relevancia en el ámbito de la nutrición deportiva.
