Lima.- El pan sigue siendo parte de la alimentación cotidiana de los peruanos, aunque las preferencias al momento de elegirlo han evolucionado. Actualmente, los consumidores encuentran una mayor variedad de opciones que incorporan fibra, proteínas, cereales y semillas, así como propuestas elaboradas con procesos como la masa madre.
Esta categoría mantiene una presencia importante en el país. Según información difundida por el INEI, el consumo de pan alcanza los 15,1 kilos por persona al año, mientras que estimaciones de Euromonitor International sitúan el valor del mercado peruano del pan en aproximadamente US$3.081 millones.
“Hace algunos años el consumidor elegía principalmente por sabor, hábito o precio. Hoy observamos una mayor valoración de atributos como la practicidad, la diversidad de opciones disponibles y propuestas que incorporan ingredientes como fibra, proteínas y cereales, especialmente entre familias que buscan alternativas versátiles para desayunos y loncheras, sin dejar de lado el disfrute y la versatilidad que caracteriza al pan”, señala Yenny García, gerente de Marketing de Bimbo Perú.
¿Cuáles son las tres tendencias que están cambiando el consumo de pan en el Perú?
- Mayor interés por el aporte nutricional
La evolución de la categoría ha dado lugar a propuestas que incorporan ingredientes como fibra, proteínas, cereales y semillas, ampliando las alternativas disponibles para consumidores con distintas necesidades y preferencias alimentarias.
- Búsqueda de practicidad en el consumo diario
El pan continúa teniendo un rol relevante en desayunos, loncheras y comidas rápidas, impulsando formatos que facilitan su almacenamiento y conservación, mientras que los empaques contribuyen a preservar su frescura e inocuidad durante la distribución y el consumo en los hogares.
- Nuevos ingredientes y procesos de elaboración
Opciones como la masa madre, caracterizada por sus procesos de fermentación y sus sabores y texturas particulares, así como las recetas con ingredientes más simples y reconocibles, reflejan cómo la industria diversifica su oferta para responder a distintas preferencias de consumo.
