No es sueño, es inflamación: la razón por la que el 45% de peruanos no rinde frente a la pantalla

Lima.- Es frecuente atribuir el enrojecimiento ocular o la sensación de “arenilla” al uso prolongado de pantallas o a factores ambientales. Sin embargo, estos síntomas suelen estar asociados a una condición muy común: la blefaritis, una inflamación crónica del borde de los párpados que representa una de las principales causas de consulta oftalmológica.

Su importancia radica en que afecta directamente el rendimiento diario; de hecho, según datos del Observatorio de Salud Visual y Business Health, se estima que el 45% de los peruanos no rinde adecuadamente frente a la pantalla debido a estos procesos inflamatorios no tratados.

Esta situación, de acuerdo con el Reporte de Salud Ocupacional, se traduce en un impacto real de hasta 2.5 horas perdidas a la semana por trabajador debido a las pausas forzadas y la baja concentración que genera la irritación.

Esta baja en la productividad está estrechamente ligada a lo expuesto en el reporte TFOS DEWS II, el cual explica que la forma más común de ojo seco ocurre cuando las glándulas de los párpados no trabajan bien, causando que la lágrima pierda su capa protectora de grasa y se evapore más rápido. Al quedar la superficie del ojo expuesta, se producen irritaciones y lesiones que, si no se corrigen a tiempo, dificultan de forma sostenida actividades cotidianas como leer, usar pantallas o conducir.

Para la Dra. Marleni Mendoza, médica oftalmóloga, y asesora científica de Laboratorios Lansier, la prevención es clave y debe ser adecuada a cada caso: “El párpado actúa como una barrera protectora del ojo. Cuando se acumulan secreciones o se altera su funcionamiento, la superficie ocular puede verse afectada. En estos casos, el lavado facial habitual no siempre es suficiente; en algunos pacientes se requieren medidas específicas para mejorar la función de las glándulas y prevenir complicaciones que pueden afectar la calidad de la visión”, explica la especialista.

Para mantener una adecuada salud ocular, la especialista señala que existen medidas que pueden indicarse según cada caso:

Higiene palpebral dirigida: En pacientes con blefaritis o alteración de las glándulas, pueden recomendarse productos específicos (espumas o geles) para limpiar suavemente el borde de los párpados. El jabón común no siempre es adecuado para esta zona delicada.

Termoterapia (calor local controlado): El uso de compresas tibias puede ayudar a mejorar la fluidez de las secreciones de las glándulas de los párpados, favoreciendo su funcionamiento en casos seleccionados.

Cuidado de la película lagrimal: Las lágrimas artificiales, especialmente aquellas con componente lipídico o sin preservantes, pueden contribuir a estabilizar la lágrima y proteger la superficie del ojo, aliviando síntomas como ardor o sequedad.

Uso adecuado de medicamentos: Es importante evitar la automedicación con gotas para el “ojo rojo” de manera prolongada, ya que algunas pueden contener fármacos que, sin supervisión médica, pueden generar efectos no deseados, como aumento de la presión ocular o empeoramiento del cuadro.

Diagnóstico Especializado: El examen especializado permite determinar la causa del problema y definir el tratamiento más adecuado, previniendo complicaciones.

La especialista en salud visual destaca que el cuidado de los párpados es una parte fundamental de la salud ocular. Mantener en buen estado esta primera línea de protección del ojo no solo ayuda a prevenir molestias, sino que también contribuye a preservar una visión clara y estable, permitiendo realizar las actividades diarias con mayor comodidad.