Lima.- El cuidado de la salud bucal enfrenta nuevos desafíos en medio del crecimiento del vapeo, una práctica cada vez más común, especialmente entre jóvenes. Aunque muchos lo perciben como una alternativa menos dañina, especialistas advierten que estos dispositivos también pueden generar efectos negativos en dientes, encías, tejidos orales y salud en general.
A nivel global, más de 1,300 millones de personas consumen tabaco, un hábito responsable de más de 8 millones de muertes al año, según la OMS. En paralelo, el uso de cigarrillos electrónicos continúa en aumento.
Un estudio publicado en el Journal of the American Dental Association encontró que quienes utilizan cigarrillos electrónicos presentan mayor riesgo de desarrollar caries en comparación con quienes no consumen estos productos. Además, el vapor, con o sin nicotina, puede provocar sequedad bucal, alterar la microbiota oral y favorecer la inflamación de las encías.
“Muchos pacientes asocian el vapeo con menor riesgo, pero en la práctica clínica observamos efectos acumulativos en encías y dientes, que van desde inflamación hasta una mayor predisposición a caries”, señala el Dr. Italo Funes Rumiche, cirujano dentista y exdirectivo del Colegio Odontológico del Perú.
Por su parte, el consumo de tabaco mantiene una relación directa con diversas enfermedades bucodentales, algunas de ellas progresivas y de alto impacto si no se tratan a tiempo. Entre las más frecuentes destacan:
1. Enfermedad periodontal: infección de los tejidos que sostienen los dientes. Puede comenzar como gingivitis (inflamación de encías) y evolucionar hasta afectar el hueso, provocando movilidad o pérdida dental.
2. Caries dental: el consumo de nicotina, especialmente en vapeadores, puede favorecer un ambiente bucal más seco y ácido, facilitando la proliferación de bacterias que dañan el esmalte.
3. Lesiones orales: el tabaco está asociado a la aparición de manchas, heridas o alteraciones en la mucosa, que lo convierten en el factor de riesgo más importante para la aparición de cáncer oral.
2. Caries dental: el consumo de nicotina, especialmente en vapeadores, puede favorecer un ambiente bucal más seco y ácido, facilitando la proliferación de bacterias que dañan el esmalte.
3. Lesiones orales: el tabaco está asociado a la aparición de manchas, heridas o alteraciones en la mucosa, que lo convierten en el factor de riesgo más importante para la aparición de cáncer oral.
Además, fumar reduce el flujo sanguíneo en las encías, lo que dificulta la cicatrización y disminuye la capacidad de respuesta del organismo frente a infecciones.
Recomendaciones para proteger la salud bucal
Frente a esto, el especialista recomienda lo siguiente:
1. Evitar el consumo de tabaco y vapeo: incluso en presentaciones sin nicotina, pueden generar efectos en la cavidad bucal.
2. Mantener una adecuada higiene bucal: cepillarse al menos dos veces al día, complementar con cepillos interproximales para limpiar entre los dientes, y usar enjuagues bucales con CPC (cloruro de cetilpiridinio).
3. Realizar controles odontológicos periódicos: acudir al dentista cada seis meses permite detectar problemas en etapas tempranas y tratarlos oportunamente.
4. Consultar ante cualquier cambio o molestia: la presencia de dolor, inflamación, manchas o lesiones debe ser evaluada por un especialista para descartar complicaciones.
2. Mantener una adecuada higiene bucal: cepillarse al menos dos veces al día, complementar con cepillos interproximales para limpiar entre los dientes, y usar enjuagues bucales con CPC (cloruro de cetilpiridinio).
3. Realizar controles odontológicos periódicos: acudir al dentista cada seis meses permite detectar problemas en etapas tempranas y tratarlos oportunamente.
4. Consultar ante cualquier cambio o molestia: la presencia de dolor, inflamación, manchas o lesiones debe ser evaluada por un especialista para descartar complicaciones.
“Tanto el tabaco como el vapeo generan un impacto progresivo en la salud bucal que puede ir desde problemas estéticos hasta enfermedades graves. La prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales para evitar complicaciones mayores”, finalizó el especialista.
