Lima.– La reciente publicación de la Hoja de Ruta del Sistema de Finanzas Abiertas por parte de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) marca un punto de quiebre para el sector financiero peruano. Este nuevo modelo significa un cambio estructural en la forma en que los datos financieros se gestionarán y se compartirán entre instituciones del ecosistema, habilitando nuevos modelos de negocio y servicios digitales. Esto implica que las entidades deban iniciar procesos de adecuación tecnológica, operativa y de gobernanza de datos.
El modelo a implementarse en Perú tomará como referencia experiencias de Reino Unido y Brasil, entre otros, y tiene como objetivo la creación de un ecosistema financiero más personalizado e interoperable. Se espera que se despliegue por fases, con hitos previstos entre 2027 y 2028.
“La Hoja de Ruta establece cuatro fases que van desde el diagnóstico hasta la consolidación de un modelo plenamente operativo. La implementación progresiva —que inicia con Banking as a Service (BaaS)— permitirá habilitar servicios antes de que el sistema esté completo, lo que refuerza la importancia de definir planes de adecuación durante 2026 y 2027”, señaló Numa Arellano, Socio de Consultoría para la Industria Financiera en EY Perú.
Durante los próximos dos años, los bancos, financieras y cajas deberán llevar a cabo una serie de acciones para adaptarse al cronograma planteado por la SBS:
► Fortalecer sus capacidades tecnológicas, evolucionando desde interfaces de programación de aplicaciones (APIs, por sus siglas en inglés) internas hacia un estándar común.
► Transformar sus modelos de negocio para hacer frente a una mayor competencia por la experiencia digital del usuario y crear nuevas soluciones a la medida.
► Potenciar la gobernanza de datos, que será clave para competir en este nuevo escenario.
► Fortalecer su gestión de riesgos, especialmente los asociados a ciberseguridad, riesgos operativos y de responsabilidad compartida por el uso indebido de datos.
“El nivel de ejecución que las instituciones logren alcanzar en los próximos dos años será determinante para capitalizar este potencial”, concluye Arellano.
