Lima.- Según el Ministerio de Salud del Perú, el 60% de los peruanos no acude a un establecimiento de salud cuando presenta algún malestar, mientras que el 40% opta por automedicarse. Esta conducta retrasa el diagnóstico de diversas enfermedades y limita las posibilidades de recibir un tratamiento oportuno.
En el marco del Día Mundial de la Salud, que se conmemora cada 7 de abril, esta situación refleja una baja cultura de prevención. Muchas personas tienden a postergar la consulta médica hasta que los síntomas se intensifican, pese a que el cuerpo suele manifestar señales tempranas que podrían advertir sobre un problema. Esta falta de chequeos oportunos tiene un impacto directo en la salud de las personas, ya que muchas enfermedades suelen detectarse cuando ya han avanzado, lo que reduce las posibilidades de un tratamiento más efectivo.
“Muchas enfermedades no aparecen de un momento a otro, sino que se desarrollan progresivamente. El problema es que solemos normalizar ciertas molestias, atribuirlas al estrés o al cansancio, y dejamos pasar el tiempo. En esta fecha, exhortamos a la población a aprovechar la cobertura de su Seguro de Salud o EPS y acudir a un especialista a tiempo para detectar condiciones en etapas iniciales y evitar complicaciones mayores”, explica la Dra. Nandy Vega, subdirectora médica de Mapfre Perú.
Ante ello, la Dra. Vega recomienda estar atentos a las señales que el cuerpo manifiesta y no restarles importancia. Algunas de las más frecuentes incluyen:
* Fatiga constante o falta de energía: cuando el cansancio se mantiene incluso después de dormir bien o descansar, puede estar relacionado con anemia, alteraciones hormonales o enfermedades crónicas. Si esta sensación se vuelve recurrente, es importante evaluarla.
* Dolores frecuentes o persistentes: cuando una molestia aparece de forma continua o no desaparece con el tiempo, como dolores de cabeza, musculares o abdominales, puede ser una señal de alerta. Si el dolor se repite o interfiere con las actividades diarias, es importante acudir a una evaluación médica.
* Pérdida o aumento de peso sin causa aparente: cambios bruscos en el peso, sin modificaciones en la alimentación o en el nivel de actividad física, pueden estar asociados a trastornos metabólicos, hormonales o digestivos. Si se presentan de manera repentina, es recomendable consultar con un especialista.
* Cambios en la piel o aparición de lunares irregulares: variaciones en el color, tamaño o forma de lunares, así como manchas o lesiones que no cicatrizan, pueden indicar alteraciones que requieren revisión médica. Prestar atención a estos cambios y evaluarlos a tiempo es clave.
* Dificultad para respirar o palpitaciones: estos síntomas pueden estar vinculados a problemas cardiovasculares o respiratorios. Si aparecen de forma repentina, se intensifican o se repiten con frecuencia, es importante no ignorarlos y buscar atención médica.
* Problemas digestivos recurrentes: acidez constante, inflamación, dolor abdominal o cambios en el tránsito intestinal pueden ser señales de que algo no está funcionando correctamente.
* Alteraciones en el sueño: el insomnio persistente o la somnolencia excesiva pueden estar relacionados con factores físicos o emocionales que afectan la salud. Si estas alteraciones se vuelven frecuentes, es importante identificar su causa con apoyo médico.
“La prevención no solo implica acudir al médico cuando hay un problema, sino incorporar chequeos regulares como parte del cuidado personal. Algunos planes de salud incluyen chequeos preventivos sin costos”, añade la especialista.
Realizar un chequeo general al menos una vez al año y no postergar la consulta ante síntomas persistentes son medidas clave para cuidar la salud. En ese contexto, el acceso a orientación médica y controles preventivos permite fomentar una cultura de cuidado continuo y tomar decisiones informadas a tiempo.
