La pregunta que pocos hacen antes de comprar un departamento y que puede salir muy cara

Lima.- Cuando una familia decide comprar un departamento, los primeros criterios que evalúa suelen ser la ubicación, el precio y los acabados visibles. Sin embargo, hay un factor que rara vez aparece en los folletos comerciales y que, a largo plazo, puede marcar la diferencia entre una buena inversión y un problema costoso: la calidad constructiva.

Y la calidad constructiva empieza por los materiales.

Lo que los materiales dicen —y lo que no dicen solos

Un departamento puede lucir impecable en sala de ventas y aun así esconder deficiencias que solo se manifiestan meses o años después de la entrega: filtraciones, problemas de aislamiento térmico o acústico, deterioro prematuro de instalaciones. Por eso, la selección de materiales no es solo una decisión estética, sino una decisión técnica con impacto directo en la habitabilidad y el valor del inmueble a lo largo del tiempo.

Para Rossi Burneo, Gerente de Proyectos de Alerces Inmobiliaria, indica que “Entre los aspectos que los compradores raramente preguntan, pero que como especialista considero determinantes, destacan el tipo de piso en espacios principales, la calidad de los revestimientos de baños y cocinas, y los sistemas de impermeabilización. Una piedra natural, por ejemplo, puede superar los 50 años de vida útil con un mantenimiento mínimo, mientras que opciones de menor calidad requieren reposición en plazos mucho más cortos —con los costos que eso implica para el propietario”.

Durabilidad: la promesa que se construye antes de poner el primer ladrillo

En el Perú, país con alta actividad sísmica, la durabilidad de una edificación no es un lujo, es una necesidad. El diseño estructural y los materiales empleados deben responder no solo a las condiciones de uso cotidiano, sino también a los eventos excepcionales que el suelo y el clima pueden imponer.

«Construir con calidad implica tomar decisiones que el comprador no siempre ve, pero que siente durante toda la vida del inmueble», señala la especialista. «Desde la resistencia del concreto hasta el tipo de impermeabilizante en la azotea, cada elección tiene consecuencias que se expresan en el tiempo.» precisa la especialista.

Eficiencia: cuando los materiales reducen los gastos del hogar

La calidad constructiva también tiene una dimensión económica que va más allá del precio de compra. Los materiales y sistemas empleados en un edificio determinan, en gran medida, el costo de mantenimiento que asumirá el propietario a lo largo de los años, así como el confort en el día a día.

Una vivienda bien construida no solo preserva mejor su valor en el mercado secundario, sino que también representa un ahorro real y sostenido: menores gastos de mantenimiento, menor probabilidad de intervenciones correctivas y mayor confort en cada etapa de vida del inmueble.

Transparencia técnica: el nuevo estándar del mercado

En un mercado inmobiliario cada vez más informado, los compradores están comenzando a exigir más detalles sobre lo que realmente están adquiriendo. La transparencia en los materiales y procesos constructivos se está convirtiendo en un diferenciador real entre las inmobiliarias que construyen para el largo plazo y las que no.

En esa línea, Alerces Inmobiliaria cuenta con las certificaciones LEED y EDGE, estándares que evalúan y verifican el ahorro en consumo de luz y agua, así como el uso de materiales reciclados en el proceso constructivo. Una decisión que no solo impacta en la huella ambiental del edificio, sino también en los costos operativos que enfrentará el propietario año tras año.