La noche cayó con una profunda tristeza sobre el mundo del espectáculo peruano. El querido comediante, actor y cantante Manolo Rojas partió a los 63 años, dejando un vacío imposible de llenar en el corazón de quienes crecieron con su talento y su inigualable capacidad para hacer reír.
Su partida, ocurrida en la puerta de su hogar en Santa Catalina, en La Victoria, sorprendió a familiares, amigos y seguidores. Mientras la Policía Nacional investiga las circunstancias de su deceso, la escena se llenó de dolor y silencio. Su cuerpo, dentro de una camioneta blanca, fue testigo mudo de una despedida que nadie esperaba.
Poco a poco, la casa de Manolo se fue llenando de rostros conocidos, compañeros de risas y escenarios, como Hernán Vidaurre, Ernesto Pimentel y Julio Zevallos, quienes llegaron con el corazón en la mano para darle el último adiós a un amigo, a un artista, a un hermano de vida.
Con casi cuatro décadas de trayectoria, Manolo Rojas no solo hizo reír: hizo historia. Su talento en radio y televisión lo convirtió en una figura entrañable, y personajes como el recordado “Brother Pablo” quedarán por siempre en la memoria colectiva del Perú.
Nacido en Huaral en 1962, Víctor Manuel Rojas Ibáñez supo ganarse el cariño del público con humildad, carisma y ese don especial que pocos tienen: el de arrancar sonrisas incluso en los momentos más difíciles.
Hoy el telón baja para uno de los grandes del humor peruano, pero su legado seguirá vivo en cada risa que dejó sembrada. Descansa en paz, Manolo. El Perú no te olvida.
