Lima.- En un entorno donde el acceso al crédito forma parte de muchas decisiones cotidianas, desde financiar estudios hasta emprender, entender cómo funciona la evaluación financiera resulta cada vez más relevante. Sin embargo, todavía hay confusión entre términos que suelen usarse indistintamente, como score crediticio, historial crediticio y calificación crediticia.
“Cada uno de estos términos cumple un rol específico dentro del análisis que realizan las entidades financieras. Conocer estas diferencias permite tener mayor claridad sobre la información que se reporta y, sobre todo, sobre qué aspectos se pueden mejorar para acceder a financiamiento en mejores condiciones”, señala Maurice Prevost, managing director de Equifax – Infocorp.
En la práctica, estos tres elementos son parte del análisis que realizan las entidades para tomar decisiones como aprobar o no un crédito, definir el monto a otorgar y establecer las condiciones, como la tasa de interés o el plazo.
Tal como señala el especialista, conviene diferenciar estos conceptos:
- Historial crediticio:
Es el registro acumulado de la vida financiera de una persona. Reúne información sobre créditos activos y cancelados, así como el comportamiento de pago a lo largo del tiempo, convirtiéndose en la base sobre la cual se construyen otras evaluaciones.
- Score crediticio:
Es un puntaje que funciona como una herramienta predictiva. No describe la situación actual, sino que estima la probabilidad de que una persona incurra en morosidad en los próximos 12 meses. Para ello, considera variables como la capacidad de endeudamiento, la capacidad de pago, el comportamiento frente a obligaciones y la disponibilidad de información financiera.
- Calificación crediticia:
Es una clasificación que refleja la situación actual frente a las obligaciones financieras, de acuerdo con los criterios del sistema regulado. Se organiza en categorías de riesgo según los días de atraso:
- Normal: de 0 a 8 días
- Problemas potenciales: de 9 a 30 días
- Deficiente: de 31 a 60 días
- Dudoso: de 61 a 120 días
- Pérdida: más de 120 días
Comprender cómo se construye esta evaluación permite identificar qué aspectos pueden impactar en el acceso al crédito. Más allá de los términos, se trata de entender qué información se está generando y cómo influye en las oportunidades financieras disponibles.
