Lima.- El acelerado avance de la tecnología, la digitalización de los procesos empresariales y el uso creciente de herramientas basadas en inteligencia artificial han ampliado también la superficie de ataque para los ciberdelincuentes. En este contexto, Robo de información crítica, interrupción y hasta paralización en las operaciones de empresas se encuentran las posibles consecuencias de sufrir un ciberataque. Inclusive, para las pequeñas y medianas empresas el problema sigue siendo un motivo de preocupación crítico, ya que 8 de cada 10 pymes creen que tienen más probabilidades de ser atacados que las grandes empresas, y más de una cuarta parte afirma que su negocio ya ha sufrido un ataque, según estudios de Asus.
Este escenario ha llevado a que la ciberseguridad deje de ser un tema exclusivamente tecnológico para convertirse en un factor crítico para la continuidad del negocio. Los ciberataques buscan acceder a información confidencial, extorsionar a las empresas o interrumpir operaciones, lo que puede generar pérdidas económicas, filtración de datos sensibles y un impacto directo en la reputación de las organizaciones.
“Hoy la ciberseguridad representa una oportunidad para que las empresas fortalezcan su operación y tomen decisiones más seguras en un entorno digital cada vez más complejo. El desafío ya no es solo tecnológico, sino estratégico: integrar la gestión del riesgo digital en toda la organización. En XPARTANS trabajamos con las empresas para anticiparnos a las amenazas y convertir la prevención en un habilitador del negocio, no solo en un mecanismo de defensa”, señala Iván Goicochea, CEO de XPARTANS, empresa especializada en ciberseguridad empresarial.
Ante este panorama, el especialista identifica cinco razones por las que las organizaciones deben incorporar la ciberseguridad como parte de su gestión corporativa:
1. Reducir el impacto financiero de incidentes
Un ciberataque puede generar costos elevados para las empresas, desde la interrupción de operaciones hasta la recuperación de sistemas y posibles pagos por extorsión. Contar con una estrategia de ciberseguridad permite reducir el impacto financiero de estos incidentes.
2. Proteger la reputación corporativa
Las filtraciones de información o ataques a sistemas pueden impactar directamente en la confianza de clientes, inversionistas y socios estratégicos.
3. Gestionar riesgos digitales en toda la organización
Hoy los riesgos digitales no están solo en los sistemas. Áreas como recursos humanos, finanzas, marketing u operaciones también manejan información sensible y cuentan con activos digitales que puede ser vulnerables. Por eso, es clave que la ciberseguridad se aplique en toda la empresa y no solo en el área de TI.
4. Cumplir con regulaciones y evitar sanciones
Las normativas sobre protección de datos y seguridad digital son cada vez más exigentes. No contar con controles adecuados puede derivar en multas o procesos legales.
5. Tomar mejores decisiones más seguras en entornos digitales
Contar con una estrategia de ciberseguridad permite a las empresas tener mayor visibilidad sobre sus riesgos y actuar de manera oportuna, para prevenir incidentes y tomar decisiones más informadas y seguras en un entorno digital cada vez más complejo.
Para Goicochea, el principal desafío para las organizaciones es integrar la ciberseguridad dentro de su estrategia empresarial y no tratarla como un tema aislado del negocio. “Las empresas que integran la ciberseguridad en su gestión corporativa no solo están mejor preparadas para enfrentar amenazas, sino que también fortalecen su capacidad de crecimiento en entornos digitales cada vez más exigentes”, concluye.
