Lima.- Con el inicio del calendario de vencimientos para la Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta correspondiente al ejercicio fiscal 2025, miles de trabajadores y empresas en el país deberán revisar sus ingresos, retenciones y gastos para cumplir correctamente con esta obligación tributaria.
Este proceso permite determinar si los contribuyentes deben realizar pagos adicionales al fisco o si tienen derecho a solicitar la devolución de impuestos por retenciones en exceso o deducciones aplicables. En el caso de las empresas, la declaración también representa el cierre contable del año fiscal y la base para calcular diversos beneficios laborales vinculados a las utilidades.
¿Cómo impacta en los trabajadores?
Renato Silva, especialista en gestión del talento y regulación laboral de Alvisoft, explica que para muchos trabajadores la declaración anual puede implicar ajustes en su situación tributaria, especialmente para quienes perciben ingresos de quinta categoría o combinan ingresos de distintas fuentes. Para entender su impacto, es importante considerar tres aspectos clave:
* La verificación de las retenciones realizadas durante el año por el empleador.
* La posibilidad de aplicar deducciones adicionales de hasta 3 UIT por gastos sustentados.
* La revisión de ingresos provenientes de otras rentas, como honorarios profesionales o alquileres.
En el caso de los trabajadores dependientes, el empleador es responsable de realizar las retenciones mensuales del Impuesto a la Renta de quinta categoría. Sin embargo, si el trabajador tuvo ingresos adicionales o cambios en su situación laboral durante el año, podría generarse una diferencia que deberá regularizarse en la declaración anual.
Desde la perspectiva empresarial, el cierre del ejercicio fiscal también implica una serie de revisiones internas vinculadas a la gestión de planillas, beneficios laborales y cumplimiento tributario: “La correcta gestión de la planilla y de las retenciones del Impuesto a la Renta es fundamental para evitar contingencias tributarias. Un error en el cálculo o en el registro de los ingresos puede generar observaciones posteriores de la SUNAT”, señala el especialista.
¿Cuáles son las fechas para presentar la declaración?

La presentación de la Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta se realiza según el cronograma establecido por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), el cual se determina de acuerdo con el último dígito del RUC del contribuyente.
Para el ejercicio fiscal 2025, los vencimientos se concentran principalmente entre marzo y abril de 2026, periodo en el que las empresas deberán declarar sus resultados financieros y cumplir con la regularización del impuesto correspondiente.
Esta declaración tambnién tiene efectos directos en otros procesos empresariales, como la determinación de utilidades que posteriormente deben ser distribuidas entre los trabajadores de las empresas que generan rentas de tercera categoría y cuentan con más de 20 colaboradores en planilla.
La omisión, presentación fuera de plazo o consignación de información incorrecta en la declaración del Impuesto a la Renta puede generar sanciones económicas de hasta 1 UIT en el caso de empresas y hasta el 50% de una UIT para personas naturales, además del pago del impuesto pendiente si corresponde.

“Cada año se identifican inconsistencias en las declaraciones que podrían evitarse con una adecuada gestión de la información financiera y laboral de la empresa. Integrar los procesos contables y de recursos humanos resulta clave para cumplir correctamente con las obligaciones tributarias”, añade Silva.
En ese contexto, Alvisoft ofrece Scire 360, una solución tecnológica especializada en la gestión de planillas y recursos humanos, diseñada para automatizar procesos, minimizar errores en los cálculos laborales y facilitar el cumplimiento de obligaciones tributarias durante todo el año fiscal. Más información en https://alvisoft.net/
