Lima.- Tras la censura del presidente de la República, José Jerí, el 17 de febrero —apenas cuatro meses después de haber asumido el cargo— y la posterior asunción de José María Balcázar como mandatario interino, el país vuelve a atravesar un escenario de transición en la jefatura del Estado. Con este nuevo episodio, el Perú acumulará diez presidentes en un periodo de diez años hacia finales de 2026, una cifra que reaviva los cuestionamientos sobre la estabilidad política y la solidez del sistema democrático.
Un gobierno no es sostenible sin alianzas
Ante este escenario de incertidumbre política, Erick Urbina, docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima, analiza los factores que explican lad institucional y la inestabilidad de los gobiernos. “Uno de los principales problemas del sistema político peruano es que no existen realmente partidos políticos”, expresa el especialista. Urbina argumenta que, en la práctica, funcionan más como movimientos que dependen de un caudillo o del dueño del partido.
Otro factor que menciona el constitucionalista es la imposibilidad de conformar alianzas en el país, algo que sí ocurrió en gobiernos anteriores, como los de Alberto Fujimori, Alejandro Toledo y Alan García. “Cuando hay una alianza, se genera una suerte de respaldo; por ejemplo, a Alejandro Toledo se le presentaron mociones de vacancia, pero no prosperaron porque no tenían los votos suficientes”, recuerda Urbina. Asimismo, comenta que sin alianzas un gobierno no es viable, “porque pueden perfectamente presentarse mociones de vacancia y, si tienen los votos, vacan al presidente”.
Por último, se resalta la ausencia de líderes políticos, solo surgen algunas figuras en cada elección, pero sin ideas de gobierno. Esta situación se agrava por la falta de compromiso ciudadano con los partidos. Urbina enfatiza: “Los peruanos hemos, lamentablemente, aprendido a vivir al margen de los partidos, lo que genera un total alejamiento de la ciudadanía, que termina pasando factura”.
Fragilidad en la democracia, una crisis que perdura
Por su parte, Carlos Novoa, docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima, destaca que este escenario se remonta al 2016, año en que se inicia una etapa de fractura en la democracia peruana. Esto se refleja en que casi el 80 % de los ciudadanos considera que el país está en crisis, principalmente política, debido a la inacción del gobierno y a los escándalos de corrupción, según una encuesta de Imasen en 2025.
El internacionalista señaló que este tipo de crisis es inusual, y que la economía de nuestro país se percibe como un “milagro peruano”. Mientras que “en el contexto regional latinoamericano, este tipo de procesos se considera una fragilidad institucional”.
El docente advierte también que “la institución presidencialista en el Perú es débil”, y concluye que las razones por las cuales vacan a un presidente son muy simples, lo cual no ocurre en otros países.
