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Talento piurano de la UNI gana beca para estudiar Ingeniería Estructural en universidad top del mundo

Lima.- Cada vez que nada en el mar, Erick Zavala Sánchez recuerda los paseos interminables con su abuelo y padre en las playas calurosas de su natal Negritos, Piura, y por las reservas arqueológicas de El Conchalito, de quienes heredó su gusto por las matemáticas y ciencias. De niño ya destacaba como uno de los mejores de su clase. En las dos carreras que estudió en universidades públicas ocupó los primeros lugares y en la maestría volvió a consagrarse como el mejor de su promoción. Ahora, quiere repetir el plato, pero en el doctorado que llevará en los Estados Unidos gracias a la Beca Generación del Bicentenario en reconocimiento a su esfuerzo.

Ser un estudiante brillante no es producto del azar o las casualidades. Erick dice que la clave es la perseverancia, la disciplina y, sobre todo, la pasión. Sí, pasión de seguir adquiriendo nuevos conocimientos. ¿Para qué? “Para que esos mismos conocimientos uno pueda aplicarlos y tengan un impacto positivo en quienes nos rodean y así facilitarles la vida a muchas personas”, señala Erick, quien cada vez que requiere recargar energías llega al mar e inmediatamente su cuerpo y mente viajan a ese pasado feliz que vivió en el norte del país.

Cuando aún Piura no se había modernizado, su abuelo lo llevaba al mar a caminar, a nadar, a pescar o, a veces, solo a contemplar los atardeceres únicos de estas tierras benditas por la naturaleza. Erick también quería aprender de ciencias, fórmulas y experimentos como aquel hombre risueño y alegre. Es así que, en la primaria y secundaria, el ahora profesional se esmeró en ser el mejor. Repasaba con suma dedicación sus cursos, en especial aquellos relacionados a los números. Si tenía alguna duda, su padre, matemático de profesión, estaba allí para orientarlo y guiarlo a él y a sus dos hermanos mayores.

Al culminar el colegio, el talento sabía que no había otra profesión ideal para él que la ingeniería, camino que también siguieron sus dos hermanos. Es así que comenzó sus estudios de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Piura, ocupando el tercer puesto de su promoción. Al iniciar sus primeras experiencias laborales, su vida tomó otro rumbo. “Conocí a Víctor Albrecht Molina, ingeniero trujillano de gran experiencia en el campo de la ingeniería estructural, quien fue mi motor y motivo para seguir explotando mis habilidades. Él me dio ánimos a continuar estudios de una segunda especialidad”, dice el talento de 34 años.

Con una maleta a cuestas, donde llevaba sus infaltables libros y unas cuantas ropas confeccionadas por su madre, Erick viajó hasta Lima e ingresó a la carrera de Ingeniería de Diseño Sismorresistente en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Era como volver a empezar, pero él estaba dispuesto a no darse por vencido. Pese a los esfuerzos, el dinero que había ahorrado para cubrir sus gastos se le iba acabando y tuvo que trabajar. El joven aprovechaba las noches para cumplir con los trabajos y estudiar para los exámenes, aunque, a veces, el sueño y el cansancio se apoderaban de él.

“Así estuve varios ciclos y ya me faltaba poco para terminar la carrera hasta que desaprobé un curso. Me volví a matricular y me tocó con el mismo profesor porque él era el único que enseñaba la materia. Él me dijo: ‘¿Quieres aprobar? Entonces, tú eliges: o estudias o trabajas’. Así que tuve que renunciar a mi trabajo de oficina y durante ese tiempo me dediqué exclusivamente a mis estudios, consiguiendo trabajos de manera esporádica los fines de semana en preservación de piscinas”, recuerda el becario del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación. Sus esfuerzos surtieron efectos: logró aprobar el curso y terminó en el primer puesto de su promoción.

Gracias a su gran potencial, durante sus estudios de la segunda carrera, su supervisor de tesis lo invitó a formar parte del círculo de investigadores de esta casa superior de estudios, actividad que hasta ahora viene realizando con la misma pasión que el inicio y que comparte con la docencia universitaria. Pero como Erick es un joven de retos, se propuso a seguir la Maestría en Ciencias en Ingeniería Estructural, también en la UNI, la cual culminó de manera excepcional: se ubicó nada menos que el primer puesto en el orden de mérito.

Luego de haber cumplido casi todos sus objetivos profesionales y académicos que se propuso cuando dejó su amada Piura, Erick ya tenía en mente realizar un doctorado en el extranjero. Así que se preparó con años de anticipación para participar en el concurso Beca Generación del Bicentenario del Pronabec. Postuló en la última edición y ocupó el quinto puesto. Gracias a esta beca, seguirá el Doctorado en Ingeniería Estructural en la Universidad de California, San Diego, Estados Unidos, considerada una de las casas superiores de estudios más prestigiosas del mundo.

“Quiero, desde mi campo de acción, estudiar la distribución temporal y espacial de los terremotos y evaluar su efecto en las obras de ingeniería, considerando que el Perú es un país altamente sísmico”, explica el talento, quien aconseja a los jóvenes a no darse por vencidos, porque cuando hay dedicación las recompensas no tardarán en llegar. Erick tiene en su mente y corazón a su madre y padre, quienes le inculcaron la responsabilidad, a sus mentores de la universidad, quienes le ayudaron a descubrir su verdadera pasión, y a su abuelo, quien lo motivó a ir por el camino de las ciencias y a querer al mar, ese mar que cada vez que busca una respuesta o calma se lo brinda en sus aguas cristalinas y frías.

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