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Salud: ¿Por qué los niños no deben usar mobiliario de adultos?

Lima, Perú.- Hoy que las familias peruanas se encuentran preparándose para el reinicio de clases virtuales, es importante tomar en cuenta el desarrollo y salud de nuestros pequeños al momento de implementar sus espacios de estudio. Especialmente aquellos menores de 9 años que están en plena formación muscular y ósea. Mirtha Mestanza, especialista de ergonomía junto a Sodimac Homecenter brindan algunos puntos importantes para que nuestros hijos e hijas tengan su propio cole en casa:

Altura de la pantalla: Posicionarla de modo que el niño realice sus actividades sin tener que extender o flexionar excesiva y constantemente su cuello, ya que esto puede generar rigidez y dolor en la región escapular (parte alta de su espalda) y vértebras cervicales (vertebras del cuello).

Plano de trabajo: Ubicarla sobre la altura del codo del niño (1 cm), un plano muy alto genera contracción de sus músculos del trapecio y deltoides y un plano muy bajo genera dolores en la espalda. Los elementos de trabajo permanentemente solicitados (el mouse, el teclado) deben encontrarse en un mismo plano para evitar que toda la carga de apoyo se distribuya únicamente en un solo brazo, lo que, con el tiempo, puede generar desviaciones de la columna vertebral

Silla: Debe permitir al niño apoyar correctamente su espalda y pies, pues de lo contrario, puede tensionar constantemente sus discos intervertebrales y comprimir su región poplítea (región trasera del muslo). Un reposa pies o una banquita para apoyar los pies puede ser de ayuda en este caso.

Inclinación: Para actividades como el dibujo y pintado, el escritorio debe contar con una ligera inclinación para que el niño no tenga que flexionar el cuello permanentemente y así prevenir el desarrollo de malestares en esta zona.

Cajones: Evita los escritorios con cajones integrados en la parte inferior, pues estos limitan el uso de la silla y en muchos casos, que el niño se golpee al ingresar y salir del espacio.

Posiciones: Varía las posiciones de estudio en el transcurso del día: 30% en asiento dinámico, 30% de pie y 20% en movimiento.

“Los desafíos que plantea un espacio de estudio más ajustado impactan también en la atención y disposición al aprendizaje, disminuyendo las distracciones y fatiga muscular causados por la incomodidad”, finaliza la especialista.

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