La educación superior peruana necesita innovar para afrontar el futuro

Lima.- Durante la tercera jornada de CADE Educación se desarrolló la discusión acerca de cuáles son los cambios que se deben implementar en relación con la educación superior, ligados principalmente a la empleabilidad, la transformación digital y las nuevas necesidades de los estudiantes que ya empiezan a pisar las aulas de educación superior con nuevas expectativas y aspiraciones que, además, cambian constantemente.

Una de las principales conclusiones a las que llegó este panel de expertos fue la necesidad de que se empiece una promoción de la educación continua que cuente con una oferta educativa que, además de calidad, ofrezca flexibilidad, y cuente con modelos de aprendizaje que responda especialmente a las necesidades del entorno para que los estudiantes puedan desarrollar sus propios proyectos de vida.

Fernando Barrios, fundador y presidente de la Universidad Continental, recordó que el fin de la pandemia nos ha colocado en un punto de quiebre en el que aquellas instituciones educativas que se resistan a innovar podrían empezar a desaparecer.

Según Barrios, sólo 3 de cada 10 jóvenes en el Perú acceden a la Educación Superior, ello debido a los costos asociados al mismo, pero también a la falta de flexibilidad en la oferta educativa. Son muchos los estudiantes que necesitan trabajar mientras estudian, “son necesarias políticas públicas que promuevan la creación de una oferta educativa flexible, modular o escalable”, explicó.

Según Maria Marta Ferreyra, economista senior del Banco Mundial, los programas cortos de no más de tres años, más prácticos y menos teóricos, de carreras técnicas y tecnológicas, son cada vez más apreciados por los jóvenes que terminan su educación básica por los beneficios que encuentran a nivel laboral: salarios un 45% más altos respecto a los graduados de secundaria. Esto para estudiantes que no pueden dedicarse a estudiar a tiempo completo por cinco años o más es una gran ventaja.

En la misma línea, Oswaldo Zegarra, superintendente de SUNEDU; manifestó que es necesario revalorar las carreras cortas y reconocer el gran aporte que los profesionales técnicos pueden ofrecer a sus lugares de empleo, su comunidad y el país. “Lamentablemente, se piensa que, si uno no tiene un título universitario, no tiene esa posibilidad de llegar a tener una empleabilidad ni reconocimiento social”, expresó Zegarra.

Por su parte, Alejandro Caballero, especialista en Educación de la Corporación Financiera Internacional, explicó que es necesario ir más allá de la transformación digital, que lo ideal sería incorporar herramientas de emprendimiento a la formación de los estudiantes. “Hoy el tema crítico es la empleabilidad, el modelo generalista de la educación superior que existe, necesita evolucionar hacia una mayor especialización de los alumnos”, comentó.

Fernando Barrios cerró esta ponencia reflexionando sobre los efectos que ha tenido la pandemia en la educación: “ha sido, por supuesto, un tiempo durísimo para las personas; pero en la otra cara de la moneda, nos ha situado en un lugar y en un momento muy expectante para empezar a cuestionar los paradigmas.