El Método Singapur: Una innovadora forma de asegurar que los niños dominen las matemáticas

En el mundo de la educación, constantemente se buscan nuevas formas de enseñar. Precisamente, el Método Singapur ha tomado relevancia en este sector gracias a los exitosos resultados que brinda en el aprendizaje de las matemáticas. Este enfoque educativo, originado en Singapur y aplicado actualmente en países como Australia, Canadá y Estados Unidos, se destaca por su visión integral y práctica, así como por su capacidad para fomentar la creatividad desde edades tempranas.

De acuerdo a los especialistas de Ediciones Corefo, esta metodología se caracteriza por el uso de diagramas, ábacos u otros recursos para enseñar a los niños a visualizar y relacionar los números y las operaciones de manera clara. Asimismo, por aplicar el aprendizaje progresivo a través de actividades prácticas y de manipulación de objetos, y por desafiar a los niños a enfrentar situaciones reales donde deben aplicar lo aprendido.

Como consecuencia, los niños que estudian bajo este método presentan un mejor rendimiento académico, un pensamiento crítico más agudo debido al constante uso del razonamiento lógico y pensamiento analítico, habilidades para la resolución de problemas en todas las áreas del conocimiento, y desarrollan la creatividad, la autonomía, así como las habilidades de la comunicación y trabajo en equipo.

Las herramientas utilizadas para enseñar matemática bajo este sistema son diversas. En los primeros años, los niños aprenden a contar y reconocer números usando ábacos o bloques multibase, y a medida que avanzan se relacionan con recursos más visuales como gráficos, diagramas e incluso, juegos y aplicaciones digitales.

Si bien este aprendizaje tiene lugar en las aulas escolares, los padres también pueden ayudar a reforzar las lecciones de sus hijos. Por esto, los expertos de Ediciones Corefo comparten cinco maneras de aplicar este método en casa y ayudar a su hijo a dominar las matemáticas:

  1. Repasen conceptos: Dediquen tiempo a repasar los conceptos matemáticos enseñados en clase. Pueden hacerlo proporcionando problemas de práctica o actividades relacionadas con lo estudiado.
  2. Recurran a los juegos: Pueden usar juegos de mesa para reforzar los conceptos y habilidades matemáticas. Entre las más recomendadas figuran, por ejemplo, el tangram o el balance beans.
  3. Permitan que manipule objetos: Proporcione bloques, fichas o palitos de conteo en casa para que los niños puedan practicar y explorar los conceptos matemáticos de manera más interactiva.
  4. Resuelvan problemas de la vida cotidiana en familia: Los padres pueden fomentar el pensamiento matemático en sus hijos al resolver problemas de la vida cotidiana juntos. Por ejemplo, involucrarse en tareas como medir ingredientes al cocinar, calcular el cambio al hacer compras o determinar el tiempo necesario para llegar a un lugar pueden ser oportunidades para aplicar conceptos matemáticos en situaciones reales.
  5. Mantengan comunicación con el profesor: Los padres pueden mantener una comunicación abierta con el profesor de su hijo para entender los conceptos matemáticos que se están enseñando y cómo se están utilizando en clase. Esto les ayudará a reforzar estos conceptos de manera más efectiva en casa y adaptar las actividades de apoyo de acuerdo a las necesidades de su hijo