Estás aquí
Portada > Actualidad > El llamado de Prevenir: ¿Cómo se relacionan los delitos ambientales con la COVID-19?

El llamado de Prevenir: ¿Cómo se relacionan los delitos ambientales con la COVID-19?

Lima, Perú.– La COVID-19 nos enfrenta a una situación incontrolable. Esta es una enfermedad zoonótica, es decir, una enfermedad infecciosa transmitida por animales silvestres a los seres humanos. Desde su inicio, la COVID-19 ha causado más de dos millones trescientas mil muertes alrededor del mundo y, según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (SINADEF), alrededor de 100 mil en el Perú. La naturaleza y la humanidad no son mundos desconectados; el accionar de las personas tiene consecuencias inevitables.

En este contexto, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió recientemente que nos reconciliemos con el planeta. Perturbamos la naturaleza y con ello aumentamos el contacto entre la vida silvestre, el ganado, los patógenos (organismos, incluidos virus y bacterias, capaces de generar una enfermedad) y las personas. Un informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) calcula que unos 850,000 virus desconocidos podrían provocar nuevas pandemias. Los delitos ambientales en la Amazonía, un espacio frágil y megadiverso, podrían propiciar la aparición de este tipo de enfermedades.

Con 68 millones de hectáreas, el Perú es el noveno país con mayor superficie forestal del planeta y el segundo en Sudamérica, después de Brasil. Se estima que el volumen de producción ilegal de madera representa el 41% de la producción total cada año. La minería ilegal de oro genera casi un tercio del valor total de la producción minera de este mineral en el país. Información del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) muestra que entre 2000 y 2016 se confiscaron 66,937 animales silvestres entre aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Y estudios realizados por el Ministerio del Ambiente (MINAM) confirman que la ilegalidad en la Amazonía aumentó en los últimos años. Es indispensable que estos problemas y sus impactos sean reconocidos por la ciudadanía y líderes políticos como temas urgentes y prioritarios, lo cual debe venir acompañado de una prensa activa que asuma su rol para informar sobre lo que ocurre en la Amazonía peruana.

El Proyecto Prevenir de USAID hace un llamado a las autoridades actuales y futuras a proteger los espacios naturales, luchando contra las actividades ilegales que crecen a gran velocidad en los bosques, a pesar de las cuarentenas impuestas por el Gobierno del Perú. La extracción ilegal de madera, la minería ilegal de oro y el tráfico de vida silvestre son delitos que se involucran con otras actividades ilícitas, tales como el tráfico de tierras, el blanqueo de dinero, la corrupción y la trata de personas. Estas actividades ilegales destruyen este espacio natural al que nos hemos comprometido a proteger. Es urgente la creación de un nuevo marco político e institucional que proteja y asegure la calidad de vida de los peruanos, pero que a la vez, movilice a la ciudadanía, la sociedad civil y el sector privado en el combate a estos delitos.

Top
A %d blogueros les gusta esto: