Lima.- El rol que desempeñan los maestros en la formación académica, social y emocional de los estudiantes de diferentes niveles educativos, tiene una repercusión directa en el desarrollo de nuestro país. Frente al papel fundamental que cumplen, cada 6 de julio se celebra el Día del Maestro peruano, fecha que tiene como finalidad reconocer y agradecer el trabajo que realizan los educadores en todo el país.

A nivel nacional se estima un total de 570 mil 271 docentes, que se desempeñan en niveles educativos como inicial, primaria, secundaria, básica especial y básica alternativa, este último, conformado por 12 mil 840 docentes. “En la educación básica alternativa, la labor que realizan los maestros tiene un significado más profundo, ya que ellos se convierten en los guías de muchos jóvenes y adultos que por diferentes motivos no pudieron culminar sus estudios en el sistema regular”, explica César Dávila, promotor del CEBA César Vallejo.

El trabajo de los maestros, es vital para ofrecer segundas oportunidades y transformar vidas a través de la educación alternativa. Sin embargo, día a día enfrentan una variedad de desafíos para el desarrollo de su labor.

En línea con ello, y en el marco del Día del Maestro, César Dávila, explica algunos de estos retos que enfrentan los docentes:

  • Recursos limitados: Teniendo en cuenta que la población estudiantil es diversa, los maestros requieren de materiales didácticos y tecnologías que se adapten a las necesidades de los estudiantes. Contar con el material adecuado para brindar sus clases, permitirá lograr una enseñanza más significativa.
  • Acceder a capacitación para impulsar su desarrollo profesional: La capacitación continua en los docentes es indispensable para mejorar la calidad de enseñanza y adaptarse a las necesidades cambiantes. Frente a una población diversa, impulsar la capacitación en los docentes permite crear un entorno educativo más focalizado y actualizado.
  • Motivar y retener a los estudiantes: Los estudiantes de educación básica alternativa, enfrentan barreras significativas para completar su educación, incluyendo obligaciones laborales, familiares y económicas. En este escenario, los maestros enfrentan el desafío de retener a los estudiantes, motivándolos a seguir aprendiendo para que accedan a mejores oportunidades.
  • Optimizar las herramientas para evaluar a los estudiantes: Debido a la complicación de los estudiantes para asistir o conectarse a clases, es necesario implementar métodos de evaluación que se adapten a esta realidad, así como el apoyo para realizar el seguimiento al avance de aprendizaje de cada estudiante.

“Considerando que los alumnos de la modalidad de básica alternativa abarcan a adolescentes de 14 a 18 años, así como a jóvenes y adultos de 18 a más años, que han dejado las aulas por asumir responsabilidades económicas, la falta de apoyo familiar, entre otros motivos, los maestros se convierten en figuras de apoyo para ellos, que los inspiran y motivan a alcanzar su máximo potencial”, destaca Dávila.