Con la llegada del invierno, la salud respiratoria de nuestras mascotas se ve afectada, aumentando los casos de alergias, resfriados o asma. Esto a raíz de los altos índices de humedad, la exposición a alérgenos como el moho y los ácaros del polvo, que pueden desencadenar diversos síntomas y reacciones en nuestras mascotas.

Consuelo Rojas, médico veterinaria de Aristocat, explica que la diferencia entre la alergia y el asma, radica en que esta última es considerada una enfermedad que ocasiona problemas de respiración en nuestras mascotas, causando dolor en el pecho, falta de aliento, silbidos al exhalar; mientras que las alergias se generan como reacción a sustancia extrañas.

“Es necesario acudir al veterinario para tener un diagnóstico temprano y saber qué tipo de tratamiento debe recibir la mascota y prevenir futuras complicaciones. De esta manera, los dueños están informados sobre los cuidados que deben recibir sus engreídos ante una crisis asmática y manejarlo de manera efectiva para mejorar su calidad de vida”, destaca la especialista.

En línea con ello, Consuelo Rojas, explica la diferencia entre los síntomas del asma y la alergia:
Síntomas del asma:

● Tos y sibilancias: La tos frecuente, a menudo confundida con intentos de vomitar bolas de pelo, es un síntoma típico. Las sibilancias, un sonido silbante al respirar, también pueden ser indicativas.
● Dificultad para respirar: Observa si tu gato tiene respiración rápida, superficial o si parece tener dificultad para inhalar y exhalar.
● Fatiga: Si tu gato se cansa fácilmente o evita jugar y moverse como solía hacerlo, podría ser un signo de problemas respiratorios.
● Postura inusual: Durante un ataque asmático, los gatos pueden adoptar una postura agachada con el cuello estirado y las fosas nasales dilatadas.
● Aumento de la frecuencia respiratoria: Una respiración rápida y agitada, especialmente cuando el gato está en reposo, puede ser una señal de asma.
Síntomas de alergias estacionales:
● Estornudos: Esta es una reacción del sistema inmune de la mascota, que le ayuda a eliminar algún elemento extraño; sin embargo, si se observa que su nariz está sangrando o se frota la trompa por mucho tiempo es necesario llevarlo a consulta veterinaria.
● Ojos rojos, llorosos o con picazón nasal. Se trata únicamente de un signo clínico, que puede evidenciar un proceso fisiológico que se presenta de forma esporádica o estar asociado a múltiples procesos patológicos. En caso de persistencia se recomienda recibir atención veterinaria.
● Congestión nasal: En el caso de alergias, las secreciones nasales son de color transparente. Sin embargo, si la mucosidad se presenta de color amarillo o verde ya puede tratarse de una infección que requiera atención médica.

Frente a estos síntomas prolongados o problemas respiratorios, la médico veterinaria de Aristocat, destaca la importante que los dueños estén atentos a cualquier cambio de comportamiento de sus mascotas para que reciban la atención médico inmediata, y puedan tratar a tiempo cualquier complicación.