Lima.- La sazón de la abuela, el postre que nos encanta, el picante que nos reta. Ningún alimento hace daño ni provoca enfermedades si se consume en momentos y porciones adecuados. Los alimentos brindan energía y los nutrientes necesarios para fortalecer el sistema inmune, pero cuando hay exceso de calorías se produce la obesidad que puede desarrollar enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes.

Necesitamos un equilibrio de nutrientes, entre proteínas, grasas y carbohidratos, y sobre todo evitar el exceso de estos últimos, ya que elevan los niveles de glucosa en la sangre y aumentan el riesgo de padecer diabetes.

Esta enfermedad crónica afecta a millones de personas en todo el mundo. Según el Ministerio de Salud, aproximadamente 1.4 millones de peruanos padecen diabetes, lo que representa alrededor del 8% de la población adulta. Mantener un estilo de vida saludable, incluyendo una alimentación adecuada, es crucial para prevenir el desarrollo de esta condición.

“Los nutricionistas recomendamos la individualización de los planes alimentarios, debido a que los requerimientos son diferentes y dependen de la variación del peso, edad, actividad física. No solo es un cálculo de calorías y nutrientes, se trata de la distribución armoniosa de las comidas principales, desayuno, almuerzo y cena. En el caso de los diabéticos, dependiendo del nivel de glucosa, se debe considerar agregar preparaciones culinarias entre las comidas principales”, afirma la nutricionista Saby Mauricio, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Univ. Norbert Wiener.

La especialista explica cinco malos hábitos alimenticios que toda persona debe evitar para reducir el riesgo de diabetes.

  1. Consumo excesivo de azúcares. Las bebidas azucaradas, los dulces y alimentos procesados puede llevar a un aumento rápido de los niveles de glucosa en la sangre, lo cual incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  2. Consumir carbohidratos refinados. El pan, el arroz y la pasta son digeridos rápidamente y convertidos en azúcar, provocando picos de glucosa en sangre. Optar por carbohidratos complejos como los granos enteros, las verduras y las legumbres es una alternativa más saludable que ayuda a mantener niveles estables de azúcar.
  3.  No consumir fibra. La fibra juega un papel crucial en la regulación de los niveles de azúcar en la sangre. Una dieta baja en fibra, común en aquellos que consumen pocos vegetales, frutas y granos enteros, puede aumentar el riesgo de diabetes.
  4. No beber suficiente agua. El agua es esencial para mantener una buena salud y es crucial en la regulación de los niveles de azúcar en la sangre. Beber agua a lo largo del día ayuda a mantenerte hidratado, reduce el consumo de bebidas azucaradas y favorece la función renal.
  5. Comer porciones grandes. Comer en exceso, incluso alimentos saludables, puede provocar un aumento de peso y generar obesidad, dos factores de riesgo importantes para la diabetes. Practicar el control de las porciones, comer despacio y con atención puede ayudarte a regular la ingesta de alimentos.