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Trabajo y familia: una combinación que cada vez más madres ejecutivas peruanas saben gestionar con éxito

Lima.- Siempre es bueno recordar la enorme capacidad que este importante grupo de mujeres tiene para desempeñarse en medio de las adversidades y los vertiginosos cambios que presenta el mundo de hoy.

En el Perú, las más de 7 millones de madres (según cifras del INEI) se enfrentan a una serie de desafíos que la vida pone en su camino. De ese universo, las madres ejecutivas marcan muchas veces la pauta de cómo actuar frente a los nuevos tiempos, adelantándose a los obstáculos que impone, a veces, la combinación de la exigente vida profesional y la no menos difícil vida familiar.

 EL DILEMA DE LAS MADRES EJECUTIVAS:  ¿TRABAJO O FAMILIA?

Las mujeres ejecutivas con familia viven permanentemente bajo el dilema de priorizar el tiempo entre sus principales ocupaciones:  ser madre y trabajadora.  Las circunstancias que impone el mundo competitivo de hoy, muchas veces inclinan la balanza a favor del centro laboral.  Sin embargo, el vínculo familiar casi siempre termina imponiéndose en este dilema.

“Para mantener una convivencia armónica entre el trabajo y la familia, los empleadores tienen la necesidad de promover una relación cercana con las madres ejecutivas.  Así, por ejemplo, se recomienda alentar una comunicación directa y permanente con estas mujeres talentosas a fin de generar una fidelización y, por ende, una mayor productividad con el centro de labores”, indica Ernesto Rubio, Gerente General de Ronald, Career Services Group.

Esta fidelización se establece, además, con la comprensión del empleador respecto a la situación de madre de la mujer ejecutiva a través de, por ejemplo, horarios flexibles que le permitan seguir velando por sus hijos.  Para ello, se sugiere fomentar las evaluaciones de desempeño, las reuniones uno a uno, la revisión de objetivos mutuos, entre otros.

Pero, además, otro camino de fidelización son las normas laborales que impulsan Estado y sector privado.  Así, es vital lograr que tanto empleador y empleada ganen por igual.  Para eso, es necesario normar la flexibilidad de horarios, para que las madres puedan lidiar con sus responsabilidades familiares, sin descuidar las laborales.

 MILLENNIALS Y GENERACIÓN Z:  ¿UNA AMENAZA PARA LAS MADRES EJECUTIVAS?

La necesidad de encontrar ese equilibrio perfecto entre el trabajo y la familia representa un impulso permanente para que las madres ejecutivas sigan buscando un espacio profesional que les garantice, precisamente, ese equilibrio anhelado.

Pero, además de buscar esa relación armónica, las madres ejecutivas de ahora se proyectan respecto a las nuevas competencias del mundo profesional.  Así, las Millennials y las de la Generación Z deben representar, antes que una amenaza, una oportunidad para ellas.

Y es que ser conscientes de estos nuevos públicos significa un incentivo para diseñar una proyección profesional de, por lo menos, 10 años, lo que les permitirá gestionar el surgimiento de las nuevas generaciones, presentándose como profesionales que marcan la diferencia con experiencia en ciertas habilidades, con pericia técnica, con conocimiento del mercado y con una importante cartera de clientes.  Esta gestión exitosa de su perfil facilita que la madre moderna se proyecte en una profesional independiente como consultora, por ejemplo, y que le garantice dedicación a su familia.

“Otra manera de enfrentar a las nuevas generaciones es aplicar la ecuación de la empleabilidad, que es clave para diseñar estratégicamente la carrera profesional de las madres ejecutivas en el corto y mediano plazo. La técnica consiste en diagnosticar motivaciones profesionales, competencias personales, personalidad laboral y estilo cultural en una organización, para luego declarar un público bbjetivo alineado a las verdaderas expectativas de la profesional-madre”, sostiene Rubio.

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