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Inminente crisis de extinción de los primates del mundo: porque los primates son importantes

Un artículo publicado recientemente en la revista Science Advances por 31 expertos de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Asia, y África sobre la conservación de primates, solicita una acción urgente a nivel regional y global para proteger a las poblaciones de primates silvestres que se encuentran en peligro de extinción por la acción humana.

Dicho artículo presenta, por primera vez, una evaluación global del estado de conservación de la fauna de primates y señala las presiones locales, regionales y globales que afectan su existencia en el presente y que resultaran en una extinción global de cerca del 75% de las especies en los próximos 50 años. Asimismo, los autores señalan algunos mecanismos que pueden implementarse y/o ampliarse para evitar que este proceso siga dicho rumbo.

Los primates no humanos (lemúridos, lorísidos, galágidos, társidos, monos y simios) son nuestros parientes biológicos más cercanos y ofrecen una visión única de la evolución humana, de nuestra biología y comportamiento y ayudan a prever la amenaza de enfermedades emergentes.

Los primates son un componente esencial de la biodiversidad tropical en Latinoamérica, África y Asia ya que contribuyen a la regeneración de los bosques y a la salud de los ecosistemas y desempeñan un papel importante en los medios de subsistencia de las poblaciones rurales, aparte de figurar de modo significativo en las culturas y las religiones de muchas sociedades.

De manera alarmante, el 60% de las más de 500 especies de primates actualmente reconocidas en todo el mundo están amenazadas de extinción y el 75% tienen poblaciones en declive. Esta grave situación es el resultado de las crecientes e insostenibles presiones que los seres humanos ejercen sobre los primates. Tal situación prevalece en Latinoamérica, África, Madagascar y Asia.

Estas presiones provienen de fuertes demandas de mercado de origen local, regional y especialmente global. Tales demandas están resultando en una pérdida rápida y extensa de los hábitats de los primates debido a la expansión de la agricultura industrial, al crecimiento de la ganadería a gran escala, la explotación petrolera y minera, la construcción de presas y la construcción de nuevas redes de carreteras para la extracción de recursos en los países en donde los primates existen. Aunada a estas presiones está la cacería de primates como “carne de monte” y el tráfico ilegal de cientos de miles de ejemplares como mascotas cada año. Tales presiones contribuyen de modo conjunto a los decrementos de sus poblaciones.

El estudio sugiere que el acelerado incremento de tales presiones durante los próximos 50 años resultará, a nivel global, en un decremento del 70% de la distribución geográfica original de los primates en el planeta, repercutiendo en la extinción de cerca del 75% de las 504 especies reconocidas hasta el momento, a menos que dicho rumbo sea detenido por la acción humana a nivel regional y global.

El establecimiento de áreas naturales protegidas (por ejm., reservas de la biósfera, parques nacionales y santuarios) y otros mecanismos de protección del hábitat de los primates son acciones en favor de su conservación. Sin embargo, muchas especies de primates existen afuera de las áreas naturales protegidas, por lo que su conservación depende de las acciones de la población local. Aquí, se requieren programas amplios de educación ambiental que involucren directamente a los pobladores locales en la protección de sus recursos naturales y en donde resalten beneficios económicos directos e indirectos como resultado de la protección de los primates y de sus hábitats (por ejm., proyectos de ecoturismo de primates).

Dado que la mayoría de los primates viven en regiones caracterizadas por poblaciones humanas con tasas de crecimiento de cerca del 3% anual y que están caracterizadas por altos niveles de pobreza y desigualdad, las acciones inmediatas también deben dirigirse a mejorar la salud, el control natal y el acceso a la educación, a desarrollar iniciativas sostenibles de uso del suelo y preservar los medios de vida tradicionales que pueden contribuir a la seguridad alimentaria y conservación del medio ambiente.

Asimismo, las naciones consumidoras, especialmente aquellas altamente industrializadas, deben tener como prioridades globales la conservación de los hábitats de los primates y la sostenibilidad. El conservar a los primates y sus hábitats tendrá un efecto sombrilla importante, ya que también se preserva la biodiversidad local y regional, el agua y un gran número de recursos alimenticios naturales y medicinales, entre otros. Esto contribuirá a la seguridad alimentaria de las poblaciones humanas y también a mitigar los efectos negativos del cambio climático.

Los autores solicitan a los funcionarios gubernamentales, a los científicos, a las organizaciones internacionales, a las organizaciones no gubernamentales, a la comunidad empresarial y a la ciudadanía global en general que den a conocer la difícil situación de los primates del mundo y los costos de su pérdida para la salud de los ecosistemas y la supervivencia humana. Si los seres humanos siguen alterando y degradando los hábitats de manera que no son adecuados para los primates, estos hábitats eventualmente se volverán inadecuados para nosotros mismos. Esta movilización es un imperativo social y ecológico. Después de todo, los primates son nuestros parientes biológicos más cercanos.

En el Neotrópico (entiéndase los países de Sudamérica y Centroamérica); las zonas tropicales del sur y América Central, presentan la más alta diversidad de especies de primates en el mundo, siendo el Perú el cuarto país con más especies de primates a nivel mundial y el segundo en el Neotrópico (después de Brasil). Sin embargo, más del 30% de los primates Peruanos están considerados como “amenazados de extinción” por la UICN; y para muestra, dos de sus especies endémicas, el mono choro de Cola Amarilla y el mono tocón de San Martín, han sido considerados dentro de la lista de “los 25 primates amenazados del mundo” en reiteradas ocasiones.

Las amenazas más graves para la conservación de los primates en el Perú, son la pérdida y fragmentación de sus hábitats por deforestación y transformación del uso de suelo con fines de ganadería y la siembra de monocultivos como la palma aceitera y el arroz. Otra de las amenazas que más está afectando a los primates en el Perú es la caza ilegal que se ha constituido en una de las principales formas de tráfico ilegal de fauna silvestre el cual se encuentra inmerso en grandes redes de corrupción e impunidad.
Creemos que hemos llegado a un punto casi sin retorno y que si no tomamos acciones urgentes para frenar y enfrentar estas amenazas, no pasará mucho tiempo antes de perder algunas de las especies más importantes y emblemáticas del Perú y el mundo.

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