Estás aquí
Portada > Especiales > 8 de cada 10 padres de familia no sabe cómo afrontar la pérdida del trabajo

8 de cada 10 padres de familia no sabe cómo afrontar la pérdida del trabajo

Lima.- Afrontar los retos y las exigencias de los nuevos tiempos implica adoptar una serie de acciones destinadas a mitigar los efectos negativos que estas circunstancias podrían ocasionar en nuestra vida profesional.

En general, tener un plan para afrontar las terribles circunstancias de un despido es lo más recomendable para todas las edades. Sin embargo, son los padres de familia que ya superaron la barrera de los 50 años los que podrían encontrarse en una situación de mayor vulnerabilidad al enfrentarse a la decisión que tienen muchos empresarios en la actualidad de contratar más profesionales jóvenes.

PLAN DE RETIRO ACTIVO BAJO EL BRAZO: ANTICIPARSE A…

Ser consciente de los cambios en el mercado laboral es estar un paso adelante. Un padre de familia que se ubica entre los 55 y 65 años, debe entender que su etapa de retiro está cerca y, por ello, debe prepararse. Esto no significa pensar en irse a su casa a descansar. Todo lo contrario: un profesional que ha pasado los 50 años aún tiene mucho por ofrecer profesionalmente y, precisamente por eso, debe diseñar un plan con anticipación para afrontar la fase de un retiro activo, que implica un cambio de modus-vivendi más cerca de la familia y fuera de un centro de labores.

Este plan implica un cambio en la forma de ver la actividad profesional y personal con un nuevo lente: sobre un nuevo perfil que le facilitará enfrentar otros retos en una etapa que no será corta, pues según las nuevas expectativas de vida, podríamos vivir hasta los 85 o 90 años.

“Significa que el padre de familia en estas circunstancias, con un plan debidamente organizado, tendrá mejores condiciones para llevar a cabo proyectos y emprendimientos novedosos que le permitirán proyectar su vida unos 15 años más”, sostiene Ernesto Rubio, Gerente General de Ronald, Career Services Group.

Este plan de retiro activo deber comenzar con una declaración del sueño – proyecto. Es decir, tener en claro la idea central de nuestra proyección. Paso seguido, es importante realizar un análisis comercial y administrativo de nuestro proyecto, o sea, ver la rentabilidad del mismo.

Como tercer paso en este proceso, debemos poner a prueba nuestra idea a través de un proceso de ensayo – error. Finalmente, viene la etapa decisiva: implementar nuestro plan tras dejar nuestras dudas de lado.

Es importante señalar que la aplicación de este plan implica tener un planeamiento financiero proyectado para afrontar una situación de despedido con la suficiente holgura económica. Pero no menos importante es el apoyo familiar. Un plan de retiro activo implica que todos los miembros de la familia se enfoquen en el diseño y destino del proyecto del padre de familia.

“La familia es la primera responsable en mantener la fe. Es la que te dirá que saldrás de esta adversidad, que la situación no es catastrófica y que solo es adversa temporalmente”, precisa Ernesto Rubio.

No solo tener un plan de retiro activo bajo el brazo es la única medida para afrontar un posible despido. Actualmente, estas situaciones de trance o shock que ocasionan los despidos en los padres de familias que superan los 50 años se pueden enfrentar bajo el servicio de Outplacement (reinserción laboral).

SERVICIOS DE OUTPLACEMENT: UNA SOLUCIÓN PARA ENFRENTAR EL TRANCE

Hoy en día muchas empresas se valen de este tipo de servicio que, en esencia, buscan reorientar a los que pierden el empleo con la finalidad de facilitarles una positiva reinserción laboral en otro centro de trabajo o a través de un proyecto personal, de tal manera que su reputación en el mercado laboral y en su vida familia no se vea afectada.

Esta modalidad alivia las demandas irracionales de búsqueda de trabajo y permite enfocar adecuadamente al afectado mediante una estrategia bien precisa y estructurada que promueva la continuidad de vida profesional.  Para esto, se requiere declarar un público objetivo a quien ofreceremos nuestros servicios; así también, tener un férreo compromiso, buena actitud y clara responsabilidad como profesional, para desarrollar eficientemente una red de contactos estructurada.

Estos servicios deberían ser parte de la política de gestión de recursos humanos de las empresas de hoy. Se trata de una inversión en los trabajadores que contribuyeron durante tanto tiempo con la organización.

“Es una clara acción de responsabilidad social empresarial interna, que refleja un alto nivel de calidad en la gestión humana del cambio. Al final, empresa y trabajadores terminan beneficiados”, resalta Rubio.

 

Top
A %d blogueros les gusta esto: